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Vacunación de Pingüinos Pequeños Contra la Gripe Aviar en Australia: Un Desafío Sin Precedentes

24 de agosto de 2026Carlos Mendoza3 min

Más de mil pingüinos pequeños en Victoria, Australia, han recibido su primera dosis de la vacuna contra la gripe aviar, marcando lo que se considera el programa de vacunación de aves silvestres más grande del mundo. Catherine Basterfield, directora ejecutiva de Phillip Island Nature Parks, describió la iniciativa como un desafío logístico sin precedentes, dado que nunca antes se había intentado algo de esta magnitud a nivel global.

El proceso, descrito como "realmente complicado", implica atrapar a los pingüinos al regresar a la playa, para luego trasladarlos a recintos más pequeños donde se les administra la vacuna. Se espera que aproximadamente 5,000 aves en Phillip Island y St Kilda reciban dos dosis de la vacuna H5N1. La particularidad de que los pingüinos regresen a las mismas madrigueras cada noche es crucial para la efectividad de este programa.

Jaclyn Symes, ministra de medio ambiente del estado, destacó la importancia de los pingüinos pequeños, no solo como criaturas adorables e icónicas, sino también por su significativo valor económico para la región y el estado de Victoria. Recientemente, unos 300 pingüinos fueron pesados, medidos, microchiados y vacunados, y recibirán una segunda dosis en tres semanas.

Los pingüinos pequeños, la especie de pingüino más pequeña del mundo, habitan en el sur de Australia y Nueva Zelanda. A pesar de no estar catalogados como amenazados por las leyes federales de medio ambiente, el riesgo que representa la gripe aviar mortal para ellos es "muy alto", según una evaluación nacional de riesgos. La población en Phillip Island asciende a unas 40,000 aves, y el "desfile de pingüinos" es una atracción turística importante que atrae a unos 700,000 visitantes anualmente, aportando aproximadamente 500 millones de dólares a la economía estatal.

El gobierno de Victoria anunció este ambicioso programa de vacunación el 12 de agosto, con el suministro de vacunas proveniente del departamento federal de agricultura. La urgencia del programa se ha visto incrementada por la detección de casos positivos de gripe aviar en Phillip Island, incluyendo un pingüino pequeño, lo que ha impulsado los esfuerzos por vacunar al mayor número posible de aves en las próximas semanas.

Casos confirmados de gripe aviar en pingüinos pequeños en otras regiones de Australia, como Kangaroo Island en Australia del Sur y King Island en Tasmania, subrayan la amenaza generalizada. Un informe del Arthur Rylah Institute advirtió que la inmunidad de los pingüinos tarda 10 semanas en alcanzar su punto máximo, y que la vacunación posterior a la llegada del H5N1 podría ser "demasiado tarde", con un escenario de hasta 16,000 muertes en el peor de los casos.

Un portavoz del departamento de agricultura federal enfatizó que la vacunación es una "herramienta" para mitigar el impacto en aves nativas vulnerables, pero no es una "solución independiente" y no reemplaza la bioseguridad. James Todd, oficial jefe de biodiversidad de Victoria, coincidió en que las vacunas no son una "bala de plata" y no serían adecuadas para muchas de las cientos de otras especies silvestres en riesgo. Sin embargo, destacó la importancia de la vacunación en el caso de los pingüinos pequeños debido a su naturaleza colonial, su contacto con otras aves marinas portadoras del virus, y su valor icónico y económico para la región.

El Dr. John Cockrem, profesor emérito de la Universidad Massey en Nueva Zelanda e investigador de pingüinos pequeños, señaló que la gripe aviar H5 representa una amenaza adicional para la especie, que ya enfrenta desafíos como tormentas severas, aumento del nivel del mar y cambios en la disponibilidad de alimentos debido a la crisis climática. La gripe aviar, en este contexto, se suma a las amenazas existentes y futuras que enfrentan los pingüinos pequeños.