La cancha estalló en júbilo cuando el balón final aterrizó en el lado chino, sellando una victoria contundente para Francia. Con un marcador de 3-1 (25-20, 27-25, 22-25, 25-20) en los octavos de final, la selección francesa aseguró su pase a los cuartos de final del Campeonato Mundial Femenino de Voleibol, un logro histórico que no conseguían en más de siete décadas.
Esta victoria trascendió la categoría de una simple sorpresa. Francia, clasificada en el puesto 13 del mundo y beneficiaria de un programa de apoyo al voleibol, superó a China, número 7 y bicampeona mundial, demostrando así su impresionante transformación en uno de los equipos con mayor proyección en este deporte.
El programa de Empoderamiento de Voleibol ha sido fundamental para consolidar su progreso, brindando apoyo a la preparación y el desarrollo del equipo francés. Una pieza clave de esta iniciativa fue la incorporación de César Hernández como entrenador principal hace menos de un año. Su liderazgo, combinado con el crecimiento colectivo del equipo, ha sido esencial para el ascenso de Francia en el escenario mundial.
La capitana Helena Cazaute, quien lideró el ataque con 22 puntos, atribuyó el triunfo a una determinación inquebrantable:
“No tengo palabras. Fue un partido increíble y estoy muy orgullosa de mi equipo porque luchamos de principio a fin y nunca nos rendimos. Ya hemos escrito una parte de nuestra historia, pero queremos seguir soñando y ver qué nos depara el futuro.”
Francia ya había demostrado sus intenciones al inicio del torneo. Superó a Puerto Rico y Grecia con idénticos marcadores de 3-1 para avanzar en la fase de grupos, e incluso llevó a la potente selección de Brasil a cinco sets, ganando los dos primeros parciales antes de perder por un estrecho margen.
Esa actuación les infundió confianza, y frente a China demostraron que estaban listas para dar el siguiente paso en la competición.
La atacante opuesta Iman Ndiaye, autora de 20 puntos, afirmó que la fortaleza del equipo reside en su actitud intrépida:
“Creo que nuestra capacidad de luchar y nuestro deseo de dar lo mejor en la cancha, sin importar a quién nos enfrentemos, es lo que hace especial a este equipo.”
El entrenador principal, César Hernández, quien asumió el cargo hace menos de un año, destacó que la confianza ha sido la base del progreso de Francia. Afirmó que la clave del éxito del equipo contra China fue su desempeño excepcional en el bloqueo y la defensa.
“Hicimos un gran trabajo en bloqueo y defensa”, comentó. “Asumimos riesgos, nos comprometimos y logramos tocar balones y posicionarnos bien contra sus atacantes. Estoy súper orgulloso de las jugadoras y de lo valientes que fueron en los momentos importantes para seguir luchando y dando lo mejor de nosotras.”
Explicó que esta resiliencia se forjó durante el verano, a medida que el equipo desarrollaba el hábito de creer en sí mismo cada día.
“Desde el principio del verano, les dije cada día que creyeran que podíamos competir con cualquiera”, recordó Hernández. “Nuestro trabajo principal fue hacerles creer, y ahora los resultados están llegando. Si les hubiéramos dicho eso y luego hubiéramos perdido, habrían dejado de creer.”
El entrenador señaló que estos resultados, desde sus pruebas en la Liga de Naciones de Voleibol (VNL) hasta desafiar a Brasil y ahora vencer a China, son claros indicios del gran progreso del grupo.
“Durante el verano crecimos mucho”, afirmó. “El equipo anterior hizo un gran trabajo llevando a Francia a la VNL, y eso nos ayudó a crecer. Ahora necesitamos seguir creciendo, trabajando y encontrando jugadoras jóvenes que nos den energía.”
Para Hernández, el objetivo final es claro y se inspira en el éxito del programa masculino de Francia.
“El equipo masculino es bicampeón olímpico, y queremos lograr lo mismo con el equipo femenino”, declaró. “Este es solo el siguiente paso hacia adelante.”
Contra China, esa energía se manifestó plenamente. La atacante externa Helena Cazaute lideró con 22 puntos, la atacante opuesta Iman Ndiaye aportó 20, y Amelie Rotar sumó 18. Francia ganó el set inicial 25-20, luchó arduamente para imponerse en un emocionante segundo set 27-25, e incluso después de ceder el tercero, se recuperó para cerrar el partido 25-20.
La victoria las catapultó a los cuartos de final del Campeonato Mundial por primera vez desde su debut en 1952, cuando terminaron séptimas entre ocho equipos. Esta vez, su posición entre las ocho mejores no es un mero número, sino el reflejo de una genuina competitividad al más alto nivel. Con cada paso en Tailandia, están demostrando que su ascenso ya no es una promesa, sino una realidad palpable.

