La esperada reaparición de Adrien Broner se vino abajo ante los ojos del público en un caótico stream de 48 horas. El evento culminó con su detención por conducir bajo los efectos del alcohol y un tenso intercambio de palabras con un individuo que, según testigos presenciales, medía siete pies de altura (aproximadamente 2.13 metros).
Este incidente ocurre pocos días después de que el ex campeón mundial en cuatro divisiones admitiera haber regresado a su antigua «vida de calle» y pidiera una última oportunidad. La situación del púgil se vio envuelta en una espiral descendente durante este prolongado directo.

