La esperada revancha entre Anthony Joshua y Tyson Fury se enfrenta a un riesgo inminente de ser cancelada, un escenario que evoca las dolorosas lecciones del pasado reciente del boxeo. Las señales de alarma son evidentes una vez más.
Según declaraciones de Eddie Hearn a medios como World Boxing News, Anthony Joshua podría considerar una pelea en julio, posponiendo así el enfrentamiento directo contra Tyson Fury hasta noviembre. Esta estrategia, en lugar de buscar un choque inmediato, reaviva las preocupaciones sobre la posibilidad de que la tan esperada contienda se vea obstaculizada o incluso arruinada.
La potencial reprogramación o dilación del combate sugiere que los obstáculos que han plagado las negociaciones y la organización de peleas de alto perfil en el pasado podrían estar resurgiendo, poniendo en peligro la realización de uno de los combates más anticipados en el mundo del boxeo.

