El 7 de abril de 1980 marcó un día histórico en el tenis, ya que Tracy Austin ascendió por primera vez al puesto número 1 del mundo. Este logro llegó solo unos meses después de haber conseguido su primer título de Grand Slam en el US Open de 1979.
Con apenas 17 años, Austin estableció un nuevo récord como la jugadora más joven en alcanzar la cima del tenis mundial, una distinción que mantuvo hasta que Monica Seles la superó en 1991. Tracy Austin fue reconocida como una de las jóvenes promesas estadounidenses de la época, a menudo mencionada junto a talentos como Pam Shriver.

