Mahmoud Abdelbaki, conocido en el mundo del voleibol como Houda, ha demostrado un progreso asombroso en los Campeonatos Mundiales de categorías por edades, ilustrando lo mucho que se puede lograr en tan solo dos años. Durante el Campeonato Mundial Masculino Sub-19 de la FIVB en 2023, este talentoso atacante externo de El Cairo acumuló 48 puntos a lo largo de toda la competición, entregando su mejor actuación individual con 17 puntos en un crucial partido contra Argentina.
Avanzando al Campeonato Mundial Masculino Sub-21 en 2025, Houda ha consolidado su rol como una de las principales figuras ofensivas de la selección egipcia. Anotó la impresionante cifra de 102 puntos durante la fase de grupos, casi triplicando su total anterior de dos años atrás, destacando una sobresaliente contribución de 31 puntos en el partido contra Estados Unidos.
Reflexionando sobre su rendimiento, Houda comentó: «Estoy jugando mucho mejor en este campeonato en comparación con el último Campeonato Mundial. Este es un gran torneo y estamos encantados de estar aquí».
Para Houda, su desarrollo personal está intrínsecamente ligado al honor y el orgullo de representar a Egipto, una selección nacional que no ha participado consistentemente en este nivel de élite en la memoria reciente. Él entiende perfectamente la importancia de que su país demuestre su continua presencia y competitividad en el escenario mundial del voleibol.
Afirmó: «La gente a menudo menciona que Egipto no ha estado visible durante años, pero seguimos siendo una fuerza formidable en África».
Houda también aprovechó la oportunidad que le brindó el escenario mundial para compartir un mensaje directo con los jóvenes jugadores aspirantes que algún día podrían seguir sus pasos. Su consejo fue tan sencillo como sincero y motivador.
«Dedíquense a trabajar duro, estudien diligentemente, entrenen eficazmente y prueben el voleibol. Dios estará con ustedes», aconsejó.
Esta inquebrantable ética de trabajo ha sido la piedra angular de su propia trayectoria profesional. Su traslado a Zamalek, uno de los clubes más prestigiosos y ambiciosos de Egipto, le ha proporcionado una plataforma ideal para competir al más alto nivel nacional y prepararse para futuros desafíos internacionales.
Respecto a su club, afirmó: «Me transferí a Zamalek. Es un club excelente, posiblemente el mejor de Egipto, que siempre lucha por los campeonatos y atrae a los mejores profesionales. Las cosas me están yendo muy bien allí».
A pesar de sus significativos avances a nivel nacional, las aspiraciones de Houda ya se extienden más allá de las fronteras. Sueña con poner a prueba sus habilidades en las principales ligas de Europa, viendo esto como la fase crucial de su crecimiento profesional y un paso necesario para alcanzar la élite del deporte.
«Mi objetivo es seguir desarrollándome y espero algún día jugar en Italia o Francia», compartió Houda.
Como muchos atletas emergentes, Houda encuentra una gran motivación observando a las estrellas consagradas del deporte. Su lista de ídolos incluye figuras prominentes que dominan la escena internacional del voleibol y son referentes para cualquier jugador ambicioso.
«Me gusta mucho TJ DeFalco de Estados Unidos, Wilfredo León de Polonia, y también Alessandro Michieletto de Italia», reveló.
El paso de la categoría Sub-19 a la Sub-21 ha sido un gran salto para Houda. Con su impresionante capacidad de anotación y su clara ambición, ha demostrado innegablemente su preparación y determinación para afrontar el próximo y emocionante capítulo de su prometedora carrera.

