Camerún, que durante mucho tiempo fue una fuerza dominante en el voleibol africano, ha enfrentado nuevos desafíos en los últimos años. En respuesta, han realizado un giro estratégico, aprovechando un programa de empoderamiento para revitalizar su enfoque.
Históricamente, Camerún representó con orgullo a África en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y se aseguró tres títulos consecutivos del Campeonato Africano de Naciones entre 2017 y 2021. Sin embargo, en 2023, llegaron a la final en casa solo para ser derrotados por Kenia, quien ahora lidera el continente en las clasificaciones mundiales.
Actualmente clasificado en el puesto 43 a nivel mundial y segundo en África, Camerún ha iniciado rápidamente una revisión de su programa, nombrando al entrenador brasileño Paulo de Tarso Milagres para liderar la selección nacional femenina. Este movimiento reemplaza al veterano Jean-René Akono, quien guio al equipo durante casi una década. Se ha asignado un apoyo financiero significativo a esta iniciativa de entrenamiento.
Milagres, nombrado en marzo, enfrenta su primer desafío en el próximo Campeonato Mundial en Tailandia (del 22 de agosto al 7 de septiembre). El entrenador brasileño está aprovechando este torneo como una excelente oportunidad para reconstruir el equipo. Entre las ausencias notables de su lista se encuentran jugadoras experimentadas como la atacante externa Simone Bikatal, la central Stéphanie Fotso Mogoung y la opuesta Laetitia Moma Bassoko, radicada en Corea; todas ellas figuras cruciales, con Bikatal y Fotso habiendo capitaneado el equipo, y Moma siendo consistentemente un fuerte recurso ofensivo.
A pesar de las nuevas caras, Milagres ha mantenido estratégicamente a jugadoras experimentadas como la colocadora Henriette Koulla, la opuesta Estelle Adiana y la central Emelda Piata para guiar a su equipo joven en Tailandia. Camerún está encuadrado en el Grupo H, junto a oponentes formidables: las defensoras del título Serbia, Japón y Ucrania. Su campaña comienza el 23 de agosto contra Japón en el Huamark Indoor Stadium, seguida de partidos contra Serbia el 25 de agosto y Ucrania el 27 de agosto.
Aunque esta es su quinta participación en el Campeonato Mundial, el equipo de África Occidental entra al Grupo H como desfavorecido. Para el entrenador Milagres, este torneo es crucial para evaluar las capacidades de sus jugadoras, particularmente con la vista puesta en el próximo Campeonato Africano de Naciones. La victoria en ese evento continental asegurará la clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Jugadoras como la opuesta Carine Blamdai y la central Arielle Olomo, quienes debutaron en el Campeonato Mundial de 2022, están ansiosas por mostrar su talento y asegurar puestos titulares consistentes bajo el nuevo entrenador.
La atacante externa Brandy Gatcheu también está compitiendo por un puesto en el equipo titular, lista para asumir el rol de Simone Bikatal. Mientras tanto, Grace Bikatal, la hermana menor, competirá con las veteranas Koulla y Yolande Amana por el puesto crucial de colocadora.
Davina Ngameni, la líbero más experimentada del equipo actual, será fundamental para la recepción y la defensa de cancha, mientras Camerún busca dejar una impresión significativa en Tailandia.

