El 31 de marzo de 1997 marcó un día histórico en el mundo del tenis, ya que Martina Hingis, quien había logrado la victoria en el Miami Open el día anterior, ascendió al puesto número 1 del ranking mundial. Con tan solo 16 años y 152 días de edad, la jugadora suiza se convirtió en la tenista más joven de la historia en alcanzar esta prestigiosa posición.
Apodada «La Señorita Suiza» (The Swiss Miss), Hingis había comenzado la temporada como número 6 del mundo, pero su ascenso fue meteórico. En enero de ese mismo año, ya había conquistado su primer título de Grand Slam en el Abierto de Australia, manteniendo un impresionante récord de imbatibilidad hasta este crucial momento de 1997. Su dominio en la cima del ranking se extendería por 80 semanas consecutivas, consolidando su legado como una de las figuras más destacadas del deporte.

